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Una Entrevista con Lázaro González, Suriana (Sury) González y Noé Trujillo del Seminario Bautista de México

21 de julio de 2017

Una Entrevista con Lázaro González, Suriana (Sury) González y Noé Trujillo del Seminario Bautista de México

Lázaro González, Suriana (Sury) González y Noé Trujillo

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Lázaro González, Suriana (Sury) González y Noé Trujillo trabajan en el Seminario Bautista de México en la Ciudad de México. Lázaro es un profesor jubilado que todavía trabaja a tiempo parcial. Sury está a cargo de la administración del seminario y también dirige el programa de Educación Abierta que apoya a los adultos que necesitan terminar su educación secundaria. Noé es catedrático actual del Seminario, y también está a cargo de sus programas académicos.


BPFNA: ¿Qué te trae aquí y cuáles son tus expectativas y esperanzas?

Lázaro González (LG): Una de las razones por las que estamos aquí es por el liderazgo de la organización. Algunas personas con las que trabajamos tienen alguna representación con BPFNA ~ Bautistas por la Paz, principalmente Javier Ulloa. Personalmente, nunca había asistido a una reunión de BPFNA ~ Bautistas por la Paz antes y estaba muy interesado en lo que sería. Estoy aquí para aprender y conocer quiénes son las personas de BPFNA y de qué se trata.

Sury González (SG): También hacemos un trabajo aquí a través del Seminario Bautista llamado "La Cultura de la Paz". Es de nuestro interés trabajar en red con otras organizaciones que trabajan a favor de la paz.

Noé Trujillo (NT): Queríamos ver cómo podríamos colaborar como Seminario Bautista con BPFNA ~ Bautistas por la Paz de un modo más amplio y ver si hay aspectos del trabajo que hacemos aquí en nombre de las poblaciones indígenas aquí que resuenan con BPFNA ~ Bautistas por la Paz así como cosas de la organización que podemos apoyar en el futuro.

BPFNA: ¿Cuáles son sus funciones dentro del Seminario Bautista?

LG: Soy un indígena del estado de Oaxaca. He sido profesor durante 38 años en el Seminario. En primer lugar yo estudié allí. Aunque estoy jubilado, continúo enseñando en el mismo lugar. Es la institución que cambió mi vida, que me evangelizó y me hizo un pastor feliz. Muchas veces oímos hablar de pastores que al final de sus carreras se han vuelto viejos y frustrados. La educación que recibí en el seminario fue liberadora, me ayudó a la autorrealización como pastor y a saber quién soy, a tal grado que sabía que terminaría mi vida como parte de la iglesia.

Aunque estoy jubilado, continúo trabajando y no solo a tiempo parcial, porque se siente como de tiempo completo. Estoy apoyando a CICEM, el cual es la base eclesiástica del Seminario que es el Consejo Indígena de Iglesias Evangélicas de México.

SG: Soy la hija de Lázaro. Tengo sangre zapoteca de él. Mi madre también era profesora en el Seminario, y ella era nahuatl, así que también tengo sangre Nahuatl. Yo prácticamente nací en el Seminario Bautista. Mi llamado está allí. Estudio Matemáticas y estoy a cargo del área Administrativa del Seminario. También coordino el programa de Educación Abierta, que es un programa que apoya a los miembros de las iglesias en las comunidades para terminar su educación secular (escuela secundaria y preparatoria). Hay muchos adultos en estas iglesias que nunca pudieron terminar su educación formal en la escuela, y el Seminario les ayuda a terminar estos estudios. También es un requisito previo para ir al Seminario o a cualquier otra universidad.

NT: También soy nahuatl y casado con Suri. Soy un ex estudiante del Seminario en la Ciudad de México, y un profesor allí ahora. Estoy a cargo de los programas académicos en el Seminario.

BPFNA: ¿Cuáles son algunos de los proyectos en los que está trabajando a través del Seminario?

LG: Estoy trabajando en un área alrededor de la ciudad de México, en una zona que se llama Chimalhuacán*. La mayoría de la gente allí son migrantes indígenas que han dejado pequeños poblados de la provincia para llegar a la ciudad. Se han situado o se han quedado en la periferia de la ciudad. Trabajo con 12 de las iglesias pentecostales de esta zona que han formado una alianza. Además del trabajo con esas iglesias tenemos dos centros de formación, escuelas que son extensiones del Seminario Bautista. Los pastores de estas dos iglesias son ambos antiguos alumnos del Seminario Bautista. Están ayudando y sirviendo para asegurar que las iglesias y comunidades locales tengan las herramientas pedagógicas que necesitan. Están aprendiendo juntos, estableciendo su propia agenda. El trabajo que hacen es en paralelamente y en compañía de grupos indígenas en la Ciudad de México. La Ciudad de México es la ciudad que alberga la gran mayoría de la población indígena de México. También estamos colaborando fuera de la iglesia porque son organizaciones indígenas que luchan por sus derechos. El trabajo pastoral se realiza en la periferia de la ciudad, que no es la ciudad en sí, sino la zona metropolitana.

Chimalhuacán es uno de los lugares en las afueras de la ciudad de México. Es uno de los basureros de la ciudad. Hay una enorme población de personas que viven en los basureros, que ordenan, recolectan y se ganan la vida con lo que encuentran en la basura. Está muy contaminado por la basura que hay y también por las aguas negras y residuales que fluyen de la ciudad de México a las afueras, no en los sistemas de drenaje, sino en canales abiertos.

NT: En 2013 el Seminario perdió dos si sus edificios. Por eso comenzamos un nuevo programa y rediseñamos completamente la Educación Teológica Bíblica en el seminario. Es un programa que trabaja con iglesias CICEM y también varias iglesias en Chimalhuacán y Tlaxcala, que no forman parte de CICEM sino que están colaborando con el seminario.

Esperamos que este programa pueda comenzar una nueva época en la vida del seminario, y que en dos años tendremos estudiantes en el Seminario Bautista haciendo sus licenciaturas en teología desde esta base de iglesias. También estamos buscando becas y estamos dedicados a hacer esto.

NT: El Seminario no sólo ofrece programas bíblicos, pastorales y teológicos. También brinda apoyo y promueve programas de desarrollo comunitario. Estos son proyectos que existen entre las iglesias del CICEM. Ahí es donde el llamado ‘proyecto pollo’ proporciona a las familias de allí una mejor nutrición y un ingreso económico para que puedan mantenerse mejor. También estamos pensando en trabajar con conejos, cerdos y jardines familiares, para que la gente de nuestras iglesias pueda cosechar verduras para tener una mejor nutrición. Esto es parte del trabajo del Seminario para promover estos programas de desarrollo familiar y comunitario, para ayudar a las familias e iglesias a realizar todo su potencial.

LG: Enseñamos que el Evangelio no es sólo religión; es una buena noticia. Es holístico y completo.

BPFNA: ¿Ha habido desafíos y realizaciones en el cambio a este nuevo modelo?

LG: Ayer fui a un taller llamado "Plataforma para el Aprendizaje Comunal". Y eso es lo que estamos haciendo ahora en el Seminario: crear comunidades de aprendizaje fuera de la propia institución, fuera de los edificios y estructuras. La razón de esto es la burocratización de estas instituciones teológicas. Las instituciones están esperando a que los estudiantes lleguen y buscan a individuos como estudiantes, y en nuestro nuevo modelo como Seminario estamos buscando comunidades. No tenemos una crisis de buscar estudiantes porque tenemos muchas iglesias que nos preguntan si pueden venir y ayudar a formar el grupo de aprendizaje ecuménico. Es difícil para nosotros satisfacer todas las necesidades que nos vienen porque no tenemos suficientes profesores.

Doy gracias a Dios por la crisis económica que sufrimos en el seminario que nos hizo replantear completamente nuestro modelo, de una educación personalizada a un modelo de comunidad y aprender juntos. Ahora tenemos 84 estudiantes y nunca tuvimos muchos en el Seminario. No teníamos espacio ni una manera de cuidar de todas sus necesidades. Ahora el trabajo que tenemos que hacer es la motivación y ayudar a apoyar a estas comunidades de aprendizaje.

SG: También tuvimos que recrear el curso completo para que encaje en este nuevo modelo.

NT: El lenguaje de los cursos y los temas deben estar de acuerdo con las necesidades de las propias comunidades para que puedan ser entendidos por ellos y puedan reflexionar sobre el contenido para que lo entiendan en su contexto. Esto no es para el beneficio del Seminario, sino para el beneficio explícito de la iglesia y la comunidad.

LG: Nuestra gran esperanza es crear todos los cursos y materiales educativos en estas lenguas indígenas. Tenemos dos propósitos lingüísticos en nuestra educación: (1) Ser capaces de enseñar español a aquellos que necesitan aprender, pero (2) también que nunca pierdan su identidad indígena. Este es un gran desafío para nosotros: ser capaces de crear este curso en sus propios idiomas. Uno de los objetivos de la asociación de las iglesias indígenas es que puedan practicar sus propios idiomas y mantenerlos vivos. Porque esto es lo que les da identidad.

Puedo decirte que soy zapoteca. La gente me pregunta, "bien, ¿puedes hablar Zapoteco?" Gracias a Dios yo hablo Zapoteco, pero aquellos que no pueden pierden algo de su identidad. Y ese es nuestro reto: poder proporcionar este material en estas lenguas indígenas para mantener vivas las identidades indígenas. Pero necesitamos personal y recursos para eso.

BPFNA: ¿Qué le gustaría que sucediera con la educación teológica en México, particularmente en relación con las comunidades indígenas?

LG: Trabajamos en cinco estados diferentes alrededor de México con siete pueblos indígenas diferentes. Hay 68 grupos lingüísticos en México y trabajamos con 7. Y hay 364 dialectos diferentes en total. El Seminario sólo está haciendo un pequeño trabajo. Solo trabajo con siete grupos, y hay 68 de ellos. Esperamos que otras instituciones teológicas se den cuenta de esto y vean la necesidad y hagan algo al respecto, para trabajar junto a nosotros con esto. No hay otra institución teológica -Metodista, Presbiteriana, Bautista- que haga algo como lo que estamos haciendo desde una perspectiva de interculturalidad. Podrían trabajar en esas comunidades, pero lo hacen desde una perspectiva de transculturalidad, y eso destruye las comunidades e identidades indígenas.

NT: No se trata solamente de que podamos valorarnos a nosotros mismos en nuestras identidades indígenas, sino también con las instituciones y el mundo que nos rodea, los mensajes que envían y el valor que nos ponen. He experimentado la discriminación, la he vivido mi propia carne y sangre, como una persona indígena en la Ciudad de México. Acompañaba a un abogado de una de nuestras iglesias. El abogado estaba dentro de un restaurante muy lujoso y llegué para encontrarme con el abogado dentro. Pero en la puerta había alguien que no me permitía entrar porque estaba vestido muy humildemente, y con mi apariencia es claro que soy indígena y no me permitieron entrar. Dije "pero tengo una reunión adentro", y no me dejaron. Fue cuando mencioné el nombre del abogado que la persona en la puerta entró y fue a buscar al abogado. El abogado tuvo que dejar la mesa y venir a la puerta sólo para que yo pudiera entrar.

BPFNA: ¿Cómo podría BPFNA ~ Bautistas por la Paz apoyar su trabajo?

LG: Nos encantaría que los pueblos indígenas y las iglesias del CICEM puedan ser parte de BPFNA. Nos encantaría tener un sector indígena de BPFNA ~ Bautistas por la Paz.

BPFNA: ¿Qué medidas le gustaría ver tomadas para que esto suceda?

LG: Al permitirnos hacer esto como un sector indígena, podríamos reunirnos y elegir un representante que tenga la "voz" de la gente e invitarlos a compartir su voz con BPFNA ~ Bautistas por la Paz.

SG: Sería muy importante que las futuras conferencias tengan espacio para que los grupos indígenas se reúnan y hablen sobre las cosas que son importantes para ellos. También necesitamos asegurarnos de que haya participantes indígenas en nuestros campamentos. BPFNA ~ Bautistas por la Paz necesita más representación y participación de los pueblos indígenas porque se estaba hablando especialmente de esto, para nosotros es incluso cuestión de poder decidir qué significa ser mejor arropados, qué es lo que parece y cómo se lleva a cabo. Es una discusión que debemos tener. Tuvimos la oportunidad de estar aquí y estar con gente que realmente necesita ser abrazada y arropada, y no preguntamos "¿Qué significaría para ti?"

LG: Este tema de arroparnos con esperanza es algo que nos habla de cómo nos arropamos en nuestras propias comunidades y cómo nos desesperamos por una necesidad que es para nosotros.

Esta idea de un campamento es una idea de recreación. Esta zona es perfecta para venir a relajarse y descansar. Sería bueno que las reuniones de BPFNA ~ Bautistas por la Paz permitieran más tiempo para la reflexión y el compromiso. Ser capaces de salir con compromisos definitivos y que no quede solo en un retiro espiritual, una semana de vacaciones, buenos himnos y grandes estudios bíblicos; irnos de aquí y poder decir, "¿cuáles son nuestros compromisos que estamos haciendo?". Y ¿cuál es el compromiso de nosotros como pueblos indígenas después de esto?


*El nombre Chimalhuacán es el vocablo náhuatl para "lugar de los que tienen escudos". Ëste es un lugar donde la población elaboró escudos para los guerreros aztecas con una planta que crece con cañas fuertes que no se rompen, tejiéndolas para hacer los escudos.

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