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¿Quién dijo adiós al final?

por Judith Myers

¿Quién dijo adiós al final?

Foto por Judith Myers.

Publicado originalmente en el blog de Judith One Step at a Time (Un paso a la vez).


Al reunirnos en el sótano de la Casa Vidas para presentarnos a nosotros mismos, nos preguntaron, Dinos, ¿quién eres? ¿De donde estás viniendo? ¿A quién le dicen adiós por última vez cuando se van?

En el transcurso de la semana, nos volvimos como familia. Hemos sufrido a través de diferentes experiencias juntos. Viajamos a la valla que divide a los hijos de Dios. Miramos dentro de México y hablamos con los niños en el otro lado en tanto la Patrulla Fronteriza observaba cada movimiento nuestro. Esos chicos nos ayudaron a decir adiós a nuestro viejo yo, y a saludar a una experiencia que cambia la vida.

Ciudad Juárez, México. Foto by Judith Myers.

Nos aventuramos a Juárez juntos y aprendimos que Christina Estrada no posee sólo una biblioteca. Es un espacio seguro para más de 100 niños que se reúnen después de la escuela. Están bajo la tutela de estudiantes de preparatoria / modelos de rol. Se les enseña a leer, son alimentados, y se dejan limpiar. Ella es una inspiración. Ella no tiene ningún interés en la búsqueda de una nueva vida en América. Ella está orgullosa de estar en México y está orgullosa de permanecer en México. Ella que los mexicanos se queden... y ayuda al cambio desde dentro. El trabajo de Christina no es fácil. Ella ha trabajado duro y ha perdido mucho. Los mayores problemas en su trabajo: el trabajo con los niños que no saben leer, que trabajan con los padres que piensan que es más importante hacer dinero que estudiar... Christina es su defensora número uno. Ella va a la escuela con ellos- pide lo que necesitan (zapatos nuevos, suministrados por la escuela), lo que necesitan para trabajar, etc. Christina no pretende ser una maestra. Pero ella lo es...y mucho más. Ella es su trabajadora social, madre, amiga. Christina es una mujer única en su tipo. Christina nos ayudó a decir adiós a nuestro viejo yo, y saludar a la esperanza para esa cultura.

Grupo escuchando la charla de la hermana Betty. Foto por Judith Myers.

Nos encontramos con el padre Peter y la hermana Betty. Ellos se han sumergido en la comunidad de Juárez, ayudando cuando se les pide y amando a los demás exactamente por lo que son. Vimos nombres y nombres de vidas que se han perdido en los últimos años. Un extracto de mi cuaderno:

"Estoy sentada en el patio de la Casa Tabor…oyendo el parloteo y la intencionalidad de esta comunidad, que es inspiradora. Hay diferentes grupos de gente…hablando instantáneamente entre sí, haciendo preguntas…queriendo saber más acerca de los nombres en la pared. Es una pared de periodistas víctimas, -figuras matriarcales o patriarcales, que murieron tratando de cruzar la frontera- Doy gracias por Peter y Betty. Doy gracias de que hay gente que no tiene intención de cambiar a las personas cuando se mudan aquí. Sólo quieren vivir entre la gente. Ellos ayudaron cuando se les pidió... pero no tuvieron ningún deseo de cambiar nada ni a nadie."

Estos dos nos ayudaron a decir adiós a nuestro viejo yo, y saludar a poner continuamente las necesidades de otros antes que las nuestras.

Una sección del muro fronterizo entre El Paso y Ciudad Juárez. Foto por Judith Myers.

Nos encontramos con Luis que trabaja con un refugio en El Paso para niños extranjeros no acompañados (UAC-por sus siglas en inglés- no es un nombre muy humano). Compartió con nosotros las experiencias y las estadísticas. Hablamos de los niños que vienen a través de la frontera de manera voluntaria o por sus padres. Salen típicamente huyendo de la violencia. Están huyendo de las bandas (ya sea que estaban en una banda y quieren salir, o la banda les amenaza si no se unen... arma de doble filo) y el peligro. Los niños (cuando vienen solos) pasan a través de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (no Seguridad Nacional) y se les pone en orfanatos si no hay apoyo ya establecido en los Estados Unidos. Qué bendición fue escuchar a Luis, su experiencia y consejos. Me motiva a buscar refugios para UAC en la zona de RVA. Luis nos ayudó a decir adiós a nuestro viejo yo, y saludar a la oración continua para los niños que sufren solos este viaje.

Nos encontramos con el sistema judicial (lo más difícil que he hecho hasta la fecha). Vimos sentencias y lectura de cargos para las personas que han cruzado la frontera ilegalmente. No han hecho nada malo, pero todavía arrastran los pies en la sala del tribunal con grilletes y overoles azules. El juez no ve más los grilletes.

No se da cuenta de los overoles azules o de la desesperación y la mirada desesperanzada en los rostros. Él simplemente descarta los casos con el tiempo cumplido, y los envía en su camino de regreso a México. Yo oro por todos los que se enfrentan a un juez…y son sentenciados no con la deportación, sino con una oportunidad de tener éxito. Este sistema que no funciona nos ayuda a decir adiós a nuestro viejo yo, y a saludar a la responsabilidad de hablar sobre las injusticias de nuestro mundo.

Lorena charla con el grupo en el Centro Mayapan. Foto por Judith Myers.

Nos encontramos con Lorena. Desde el principio a las mujeres se les ha pagado menos que a los hombres. Y a las mujeres hispanas se les ha pagado menos que a las mujeres blancas. Así combatieron. Y protestaron. A medida que se les ha esclavizado en la fábrica de ropa, tomaron lo que hicieron y lo secuestraron hasta que fueron pagadas. Ellas se esposaron a las máquinas de coser. Se organizó un sindicato. Han luchado tan duro todavía tienen un largo camino por recorrer…pero en esos momentos nos regocijamos en lo lejos que habían llegado. Ellas fueron inspiradoras y poderosas. Las respeto a ellas y el al deseo de aquellas mujeres que se adhieren a la tradición y no se conforman. Lorena nos ayudó a decir adiós a nuestro viejo yo, y saludar a la potenciación y al entusiasmo para animar a la gente a medida que cambian el mundo que les rodea.

Rubén García charlando con el grupo. Foto por Judith Myers.

Nos encontramos con Rubén García, el Director de la Casa Anunciación. Él es el tipo de persona que se mantiene despierto en la noche preguntándose, ¿Cómo explico mi derecho de ocupar espacio en este planeta? Él nos enseñó que está bien ser perturbados por la verdad. Se nos ofrece constantemente la invitación a ser un ser humano increíble. Vidas son regalos. Realmente comienzas a entenderlo cuando estás en la frontera. Te enfrentas a la realidad de las injusticias. ¿Qué vas a hacer al respecto? Rubén nos ayudó a decir adiós a nuestro viejo yo, y saludar a ser perturbados por la verdad.

Las personas a las que dijimos adiós. La comunidad que dejamos atrás. Volviendo con un corazón herido,
y no saber cómo responder.
¿A quién le dices adiós al final antes de ser cambiado por completo?


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